Una pradera verde claro y campos fértiles forman el telón de fondo perfecto para Huancavelica.
Pastores que velan por sus rebaños en la alta montaña, mientras que el viento sopla a través de la puna, el altiplano andino.
Festivales folclóricos son los que dan a los visitantes la oportunidad de experimentar la colorida naturaleza y el trato amigable del pueblo, así tambien como para desgustar la deliciosa comida como ropa vieja (carne de vacuno guisado con patatas, los frijoles y el arroz) y la tradicional pachamanca (carne y verduras cocidas bajo tierra sobre piedras calientes). Huancavelica es una de esas ciudades donde el viajero es siempre bien recibido, y donde uno siempre puede encontrar una razón para regresar. |