Los antiguos peruanos navegaron durante siglos el mar de la costa en balsas de juncos o, como mejor se les conoce, caballitos de totora. Su legado de esfuerzo y lucha ha sido heredado hoy en dia por todo aquel que enfrente la bravura de nuestras aguas. Pico Alto, por ejemplo, correr la ola más larga del mundo en Chicama o simplemente explorar las diferentes playas que forman parte de la costa peruana.
El mar refresca a los playeros en verano, entretiene a los deportistas y proporciona deliciosa comida costeña, pero por encima de todo, es una fuente de vida que el Perú trabaja para salvar de la contaminación.
Forme parte de uno de nuestros viajes de playa. Relajese y disfrute de la tranquilidad y belleza del Perú. |